En zonas rurales y semirurales de Estados Unidos, la mayoría de las casas no se conecta a alcantarillado público: usa un sistema séptico. Y para instalar un séptico, el suelo tiene que ser capaz de absorber agua a una velocidad determinada. Eso es lo que mide el perc test (prueba de percolación).
Cómo funciona la prueba
Un técnico autorizado excava varios pozos de prueba, los llena de agua y mide cuánto tarda en bajar el nivel. Con esos datos, el departamento de salud del condado determina si el suelo aprueba y qué tipo y tamaño de campo de drenaje se necesita.
- Suelo arenoso: percola rápido, suele aprobar sin problema.
- Suelo arcilloso: percola lento; puede exigir sistemas alternativos, más caros.
- Nivel freático alto o roca cercana: es la causa más común de rechazo.
Qué cuesta y cuándo hacerlo
El test es barato comparado con el riesgo: unos cientos de dólares en la mayoría de condados. Y debe hacerse durante el periodo de due diligence, nunca después de cerrar. Un terreno que no percola puede quedar prácticamente inconstruible para vivienda.
Un terreno sin perc aprobado no es un terreno residencial: es un terreno con una pregunta abierta.
Si el test falla
Hay salidas: sistemas de arena, sistemas aeróbicos o reubicar la huella de la casa hacia otra zona del lote. Todas cuestan más dinero. Por eso, cuando compres, condiciona la oferta a que el perc test resulte aprobado. Es una cláusula estándar y ningún vendedor serio se ofende por pedirla.
Este tipo de detalle es el que separa a un comprador informado de uno que aprende a golpes. Lo trabajamos en el programa de Landflipping.
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