Empecemos por lo importante: no necesitas ser ciudadano ni residente para ser dueño de tierra en Estados Unidos. La propiedad inmobiliaria no exige estatus migratorio. Con un ITIN —el número de identificación fiscal que emite el IRS— puedes comprar, escriturar y vender terrenos a tu nombre.
Qué es el ITIN y qué resuelve
El ITIN (Individual Taxpayer Identification Number) existe para que personas sin número de seguro social puedan declarar impuestos. A efectos de una compra de terreno, funciona como tu identificación fiscal: es lo que la empresa de título necesita para reportar la operación correctamente.
Cómo se cierra una compra con ITIN
- Identificación: pasaporte vigente o matrícula consular, según lo que acepte la empresa de título.
- ITIN activo: si no lo tienes, se tramita ante el IRS con el formulario W-7 — muchos preparadores de impuestos lo gestionan.
- Cierre en escrow: el proceso es idéntico al de cualquier comprador: contrato, investigación de título, seguro de título y escritura registrada a tu nombre.
- Pago: en compras de contado no interviene ningún banco que pida historial. Si el vendedor ofrece financiamiento, el acuerdo es directo entre las partes.
Por qué el terreno es la puerta de entrada natural
El crédito hipotecario con ITIN existe pero es más caro y exigente. El suelo, en cambio, se mueve en tickets que permiten comprar de contado o con financiamiento del vendedor, sin banco de por medio. Por eso el landflipping es la vía por la que tantos latinos hacen su primera operación: la barrera de entrada es de conocimiento, no de papeles.
Los papeles definen cómo compras. El criterio define qué compras. Y el criterio se entrena.
En Landflipping de Territorio América el proceso completo está adaptado a la realidad de la comunidad: ITIN, historial corto y desconfianza sana. Si tu duda es de crédito, sigue con cómo construir crédito con ITIN.
Tu primera jugada es el suelo.
Aprende a comprar y vender terrenos en EE. UU. con método, sin humo y con números reales.
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