Conseguir capital privado no es convencer: es informar bien. Quien presta su dinero quiere entender tres cosas —qué se hace, qué puede salir mal y cómo recupera— y quiere entenderlas rápido.
Lo que debe tener tu presentación
- El activo: dirección, fotos, plano, zonificación y por qué ese terreno.
- El presupuesto: costo de compra, obra por partidas, contingencia, tiempos.
- La salida: venta o renta, con comparables reales que sostengan el número.
- La estructura: qué recibe él —interés fijo, participación o ambos— y en qué orden se paga.
- La garantía: hipoteca registrada a su favor, seguros y avalúo.
Las preguntas que van a hacerte
¿Qué pasa si la obra se retrasa tres meses? ¿Y si el mercado baja un 10 %? ¿Cuánto pones tú? ¿Has hecho esto antes y con qué resultado? Prepara respuestas honestas, con números, incluyendo los escenarios malos.
El inversionista experimentado no busca proyectos sin riesgo. Busca operadores que sepan nombrar sus riesgos.
Después del cierre
Reporta cada mes aunque no haya novedad. El capital de la segunda operación siempre viene de cómo comunicaste la primera. Así se construye el músculo que enseñamos en la Mastermind Avanzada.
El capital se estructura, no se espera.
En la Mastermind Avanzada aprendes a levantar capital privado 100 % legal y a usarlo con criterio.
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